EL INVIERNO

De instante en instante se ha ido acercando hasta hacerse realidad el solsticio de invierno de 2012. Es un hito que marca el inicio de un periodo energético, electromagnético y vibracional muy especial: la llegada “oficial” de una auténtica Primavera Consciencial. Una llegada que, en el ámbito tridimensional en el que te mueves, no es instantánea, sino que se configura como un intervalo temporal que va desde el citado solsticio hasta el equinoccio de primavera de 2013. Para el sistema solar, el Sol, la Tierra y la Humanidad, los tres meses que distan entre ambos eventos suponen el final de un ciclo cosmogónico –invierno consciencial- y el inicio de otro –Primavera Consciencial- y una colosal experiencia que posibilita la Metamorfosis evolutiva de los seres humanos que vibracionalmente sintonicen con ella. Y desde el punto de vista de la Madre Tierra, representa el final de su Metamorfosis vibracional, lo que en términos científicos puede ser descrito como la salida del anillo de gusano o Puente de Einstein-Rossen.

Para encontrar el tesoro que nos aguarda en la estación del Invierno, desde espacio vital RESPIRA nos permitimos ofrecerte algunas recomendaciones:

Procura consumir alimentos saludables, evitando los excesos y lo que te siente mal. 

Fortalece y flexibiliza el cuerpo con gimnasia, estiramientos, yoga, danza… un ejercio que te resulte afín. La voluntad es la capacidad de sostener nuestras decisiones. Superar retos nos acostumbra a ejercerla.

También has de poner orden en tu mente. Límpiala de pensamientos negativos, juicios y cualquier creencia que impida una percepción limpia de la realidad. Para acercarte a la visión clara, evita la tergiversación; no te engañes ni engañes a los demás.

Aprecia el valor de las cosas; prescinde de lo innecesario y no des alas a los deseos.

Acepta lo que te traiga la vida sin huir de lo desagradable; observa todo con la misma neutralidad.

Disfruta del silencio, rodéate de él y permite que se adueñe de ti. Medita; detente en silencio sin objetivo. Cierra los ojos y siéntete.

A veces necesitamos vivir situaciones límites para reconocernos, morir para resucitar.

Vivir el presente, trascender los deseos y eliminar la autocompasión son algunos de los dones de esta estación invernal.

Pero evita convertir la disciplina en rigidez, intolerancia o dogmatismo. Que tu fuerza y certeza no te arrastren hacia el desprecio al débil o ignorante, que el silencio no te incomunique ni la frialdad borre tu compasión.

Todo se halla en tu interior. También la Felicidad, que es tu Estado Natural. Disfruta de estas fechas en compañía de los tuyos en la seguridad de que la vida entera, sin excepciones, es un regalo y está llena y repleta de señales, causalidades, sincronías y milagros para que fluyamos entre ellos.

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